U.R.S.S :LA RECONSTRUCCIÓN
Las pérdidas materiales de la URSS en la Segunda Guerra Mundial fueron considerables. Tan sólo en la URSS se concentró casi la mitad de la destrucción ocasionada en todo el mundo por el conflicto bélico. Así, la tarea de reconstrucción fue difícil y aún más si tenemos en cuenta que ni la URSS ni el resto de los países socialistas accedieron a la ayuda norteamericana con que contaron los demás países beligerantes. Stalin emprendió la recuperación económica siguiendo el modelo que había inspirado la economía soviética de preguerra. Dio prioridad a la industria pesada, que concentró más del 80% de las inversiones, y a los transportes ferroviarios. Para Stalin el objetivo era sobrepasar a los países capitalistas desde el punto de vista del desarrollo económico, sobre todo en producción industrial por habitante.
Este modelo permitió que la URSS reconstruyera su industria pesada en un tiempo record, de tal forma que en el año 1950, la producción industrial era ya un 73% superior a la de 1940. En el terreno agrícola, los planes ponían un énfasis especial en la agricultura colectivizada. Se llevó a cabo una campaña de colectivizaciones en los territorios occidentales anexionados a la URSS. Hubo diversos problemas que obstaculizaron, sin embargo, este modelo de crecimiento. En el terreno agrícola, no se alcanzó el volumen de producción necesario para satisfacer la demanda, mientras que la falta de incentivos y la burocratización hicieron bajar la rentabilidad de muchos sectores industriales. La excesiva importancia que se dio a la industria pesada desabasteció a la población de productos de consumo y los errores de una planificación excesivamente rígida crearon graves dificultades en los sistemas de aprovisionamiento y de intercambio entre las diversas regiones. Igualmente, la falta de preocupación por el control de los precios de producción y por la productividad trajo consigo un consumo exagerado de energía y de materias primas.
Kruschev, propuso nuevas orientaciones en el terreno económico que no ponían en cuestión ni el principio de colectivización ni el de planificación económica. Se inició una tímida descentralización de la economía con la supresión de los antiguos ministerios industriales y la creación de un centenar de consejos que controlaban la planificación a escala regional. El séptimo plan quinquenal (1959-65) tenía como objetivo modernizar la economía y poner el acento en el desarrollo de las regiones orientales más pobres, en la expansión de la industria química, de la energía, de la electrificación y de los transportes. También preveía un importante crecimiento de las industrias de consumo y de la producción agrícola. Era necesario, sin embargo, conseguir un notable aumento de la productividad del trabajo y, en este sentido, se fue avanzando en la autogestión de las empresas y se hizo un llamamiento a los obreros a contribuir a él, al tiempo que mejoraban sus condiciones de trabajo. Las reformas de Kruschev no alcanzaron el éxito económico que se esperaba de ellas, por lo cual fue destituido en 1964. Con pequeñas variantes, se volvió al modelo anterior y, aunque para ciertos sectores el crecimiento continuo, los problemas estructurales de la economía soviética se hicieron más evidentes en 1973, cuando la crisis económica del mundo occidental incidió sobre su economía.
EL IMPACTO DE LA CRISIS EN LAS ECONOMÍAS SOCIALISTAS
El conjunto de los Estados socialistas no padeció la crisis económica de la misma manera que los países capitalistas debido a la existencia de una fuerte planificación y a las limitadas relaciones comerciales. Sin embargo, es evidente que también padecieron, a partir de los años 1973-1975, unos grandes desequilibrios económicos. Así, en la URSS, el crecimiento anual del sector industrial pasó del 7,4% en 1971 al 3,4% en 1979. Las razones que nos explican este freno económico hay que buscarlas en dos grandes factores:
A) Las disfunciones y los desequilibrios internos del modelo económico soviético, que fue también adoptado por todos los países del bloque del Este. El modelo de crecimiento económico desarrollado por Stalin había tolerado el empleo de importantes recursos en industria pesada y en la defensa el abandono del sector agrícola a favor del industrial, la ausencia de estímulos individuales y colectivos para la producción y una fuerte centralización económica. Así, la escasez de bienes de consumo era un problema frecuente, que se agravó cuando un aumento de las rentas salariales incentivó un consumo que no se podía satisfacer, lo que produjo un proceso inflacionista. Por otro lado, la baja productividad del trabajo hizo que la industria soviética fuera poco competitiva a nivel internacional y más aún cuando, al problema de los precios elevados, se le añadió un control escaso de la calidad y del diseño de los productos. En el caso de los Estados satélites de la URSS, el problema fue aún mayor por el hecho de que sus economías eran, en muchos casos, subsidiarias de la soviética.
B)La crisis internacional, que agravó aún más las dificultades anteriores. La caída del comercio internacional incidió en la reducción de las exportaciones de los países del Este y en la dificultad de importar productos básicos. Además, durante los años sesenta algunos países habían establecido relaciones financieras con el mundo occidental y la subida del dólar hizo de la deuda un problema difícil de resolver.
El sistema político soviético cambió poco a lo largo de los años pese a la elaboración, en el año 1977, de una nueva Constitución, que seguía, de hecho, los principios de la de 1936. La URSS estaba organizada como un Estado federal que reunía a 15 repúblicas federadas que comprendían en su seno a otras regiones autónomas. La Constitución de la URSS repartía el poder entre el pueblo, el Estado y el partido, pero no reconocía la división de poderes. Al frente estaba el Soviet Supremo, elegido cada cinco años por sufragio universal por todos los ciudadanos de más de 18 años, pero eran las listas del Partido Comunista las únicas que se presentaban a las elecciones. Había dos cámaras, iguales en importancia y en derechos: el Soviet de la Unión y el Soviet de las Nacionalidades. El Soviet Supremo elegía un Presidium, órgano permanente cuyo presidente se convertía en jefe de Estado. El Soviet Supremo nombraba el Consejo de Ministros y a su presidente.
En las repúblicas soviéticas el poder estaba organizado siguiendo una estructura federal. Cada república tenía su Soviet. Pero el dominio ruso sobre las otras nacionalidades soviéticas generó múltiples conflictos que, pese a la represión del período estalinista, continuaron vigentes. Toda la vida política estaba dominada por el Partido Comunista y, aunque las funciones de jefe del Partido y jefe del Estado se separaron desde 1966, los lazos entre Estado y Partido eran incuestionables. En efecto, la organización del Partido era paralela a la del Estado.La oposición política no estaba permitida y todos los que discrepaban más profundamente (lo que en Occidente se denominaban disidentes) ocupaban un amplio abanico ideológico, que iba desde las posiciones ultraconservadoras a las más liberales.
La muerte de Stalin, en 1953, significó un cambio en la evolución política de la Unión Soviética. En el XX Congreso del PCUS el nuevo Secretario General del Partido Comunista, Nikita Kruschev, renunció a las tesis estalinistas y denunció el culto a la personalidad y los crímenes del período anterior. Aunque tuvo una actitud, conciliadora, le dio el respeto de los principales dirigentes –la nomeklatura- para llevar adelante un cambio en las estructuras impuestas por Stalin.
Después de la caída de Kruschev, en 1964, un nuevo dirigente, L. Bréznev, inició otra etapa que paralizaba la experiencia reformista de Kruschev. Este giro significó la victoria del aparato del Estado y del Partido sobre los defensores de las reformas del período anterior. En la URSS, esta larga etapa estuvo dominada por el inmovilismo, y el período de Bréznev (1964-1982) supuso un nuevo reforzamiento del culto a la personalidad y la afirmación de la tendencia a la centralización política y ala uniformidad. Los organismos dirigentes del Partido se consolidaron como el único círculo de decisión que se imponía en la Administración y en el conjunto de la sociedad.
La crisis económica y la aceleración de la tensión internacional condujeron a la URSS a una grave situación interna. Los enormes gastos militares, el aislamiento económico y la crisis del modelo productivo hacían imposible la mejora de las condiciones de vida de su población y el mantenimiento de su papel como gran potencia. Además, los países sometidos al dominio soviético expresaron su deseo de independencia y su intención de introducir cambios en su sistema político y económico. Todo el Este inició un proceso reformista. Pero, lo que no se esperaba era que en tan poco tiempo se produjese un cambio tan radical que desembocase en la desaparición de la propia URSS.
GORBACHOV Y LA PERESTROIKA
En 1985, después de la muerte de Chemienko, fue elegido secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética un hombre, Mijail Gorbachov, que pronto inició una serie de reformas que cambiaron la política interior de la URSS y su papel en el mundo. El nuevo dirigente tomó una serie de medidas que significaban un replanteamiento total del modelo socialista dominante hasta entonces en la URSS. EL 25 de febrero de 1986, en la inauguración del XXVII Congreso del PCUS, el nuevo secretario general pronunció por primera vez la palabra que resume el ideario de su programa: perestroika, que quiere decir reconstrucción. En primer lugar reconstrucción de la economía y del sociedad soviética. Por eso, se planteaba primero ordenar la economía, a partir del incremento de la disciplina, los niveles de organización y responsabilidad en el trabajo, sin abandonar el principio de la propiedad colectiva, se debía introducir la noción de mercado y del incentivo personal, así como la creación de sociedades laborales, de cooperativas de iniciativa privada y la responsabilidad de empresa y de trabajadores ante las pérdidas.Todo este proceso requería una introducción de las nuevas tecnologías, un cambio en la política de inversiones y un alto nivel directivo. Para ello, era necesario buscar la colaboración de otros países industriales, hacer competitivos en calidad y precio los productos soviéticos y consolidar la moneda en el mercado internacional. La introducción de estos cambios iba acompañada de otro elemento clave de a nueva orientación política: la glasnost, la transparencia, esto es, la libertad para la crítica y la petición de responsabilidades.
En segundo lugar, se produjo un nuevo planteamiento de la política exterior soviética, al tomar la iniciativa para el desarme, las conversaciones con Estados Unidos y el liderazgo de todas las propuestas para la distensión y la paz. Esto se evidenció con la renuncia explícita a la guerra nuclear y a la carrera de armamentos e, incluso, con la propuesta de disolución de los bloques. La perestroika pretendía también la reestructuración de las relaciones de la URSS con el resto del mundo socialista. Así, en 1986 se afirmó que todas las relaciones políticas entre los países socialistas deberían basarse estrictamente en el principio de la independencia absoluta y en el derecho de cada país a decidir sobre las cuestiones que le afectaban. Se continuaba defendiendo los principios de solidaridad y de colaboración, pero se garantizaba la no intervención de la URSS y la estricta responsabilidad de los dirigentes de cada país ante las demandas de su población.
EL FIN DE LA URSS
Desde la llegada de M. Gorbachov al poder y, sobre todo, a partir del otoño del año 1989, el proceso de reforma política se aceleró también en la URSS. Una nueva normativa electoral, que permitió presentar candidaturas abiertamente opuestas al modelo socialista, y la renuncia al artículo sexto de la Constitución y, por tanto, al papel dirigente del Partido, transformaron el panorama político.Pero el proceso iniciado en la URSS estaba lleno de dificultades. Las más graves provenían del enorme trastorno que una reforma económica, como la que se había anunciado, significaba para un país donde las decisiones habían estado siempre tan centralizadas. Transformar una economía planificada, anclada y atrasada técnicamente era un desafío arriesgado. La nueva estructura debía sobreponerse a la antigua y las disfunciones fueron numerosas: desabastecimiento, caída de la productividad, oposición de los sectores conservadores y, en ciertos casos, boicot de todos aquellos que perderían privilegios.
Además, el enorme conglomerado de naciones, etnias y religiones que configuraban la URSS había estado tradicionalmente ligado por una fuerte política centralista que, aunque permitía la constitución de repúblicas y territorios autónomos, imposibilitaba cualquier decisión de independencia. Cuando se abrió el debate político en la vida soviética, las reivindicaciones nacionalistas estallaron con una fuerza inusitada y las revueltas se sucedieron.
Desde la presidencia de la URSS, M. Gorbachov intentó, durante los primeros meses del año 1991, controlar un proceso evidente de desintegración territorial, política y económica. Al mismo tiempo, hizo un llamamiento a Occidente en demanda de ayuda económica, ya que la URSS se hallaba al borde de la suspensión de pagos. En junio las elecciones convocadas en las diferentes repúblicas dieron la presidencia de Rusia a Boris Yeltsin, miembro desatacado del Partido Comunista hasta 1990. Éste enfrentado desde hacía tiempo con Gorbachov, expresó su intención de acelerar el proceso hacia la economía de mercado.
En estos meses los problemas nacionalistas también se presentaron con una virulencia extraordinaria; de hecho, a finales de julio, Rusia reconoció ya a Lituania como un Estado soberano. Para dar salida a esta situación M. Gorbachov intentó que se firmase un nuevo Tratado de la Unión que sustituyese a la antigua estructura federativa de la URSS y diese respuesta a las demandas de soberanía de las diferentes repúblicas. Pero era demasiado tarde; el 19 de agosto hubo un golpe de Estado militar en Moscú, protagonizado por los sectores más radicalmente antirreformistas. Gorbachov, de vacaciones, fue secuestrado por los golpistas y en un primer momento pareció posible que triunfasen. Pero la resistencia de la población y la decidida actitud de Yeltsin y del Parlamento ruso frustraron el golpe. A partir de aquel momento las reformas sufrieron una gran aceleración. En pocos meses, y en un proceso dirigido fundamentalmente por Yeltsin, se suprimió el comunismo, se disolvió el Partido y sus bienes fueron confiscados. Además, Ucrania, Bielorrusia, Uzbekistán, Georgia y, evidentemente, Estonia, Letonia y Lituania, se declararon independientes. En setiembre, la URSS reconoció la independencia de las Repúblicas Bálticas y el 8 de diciembre dejó de existir la Unión Soviética y sus quince repúblicas se transformaron en estados independientes.
EJERCICIOS
1. ¿Cuáles fueron las prioridades de la economía soviética después de la 2da.Guerra Mundial? Explique el desarrollo de los sectores económicos entre 1945 y 1991
2. ¿Cómo funcionaba el sistema político soviético? ¿ se produjeron reformas? Explíquelas
3. Busque mapas, realice una lista de los llamados “países satélites” o del “este” ¿Cuándo comenzaron a buscar su independencia?¿ Porque?
4. ¿Cuál fue el papel de Gorbachov en la URSS?
5. ¿Qué fueron la Perestroika y la Glasnot?
Urss from Ana codina alvarez
https://geohistoriaymas.files.wordpress.com/2013/10/tema-7-rev-rusa-y-urss.pdf
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