PROFUNDIZACIÓN DE LA CRISIS ECONOMICA Y SOCIAL
En el año 1965 la situación económica y social empeoró. En
primer lugar se hicieron sentir las consecuencias de una intensa sequía que
perjudicó al sector agropecuario. Por otra parte se produjo una crisis bancaria
que provocó la quiebra del Banco Regional y del banco Transatlántico.
El estancamiento agropecuario. La crisis del sector
agropecuario se venía arrastrando desde mediados de la década del 50. Durante
el primer colegiado blanco (1958.1962) se había intentado abandonar el
dirigismo estatal implantandose una política con orientaciones del liberalismo
económico, pero no se había logrado salir de ese estancamiento. Durante el
segundo colegiado blanco (1962-1966) se intentó aplicar el proyecto de la CIDE
de orientación desarrollista, pero el resultado tampoco era bueno, más teniendo
en cuenta que parte del proyecto ni siquiera se aplicó.
Del estudio realizado por la CIDE se desprendía que el
crecimiento de la producción agropecuaria entre 1959 y 1961 era del 1,6% anual;
se necesitarían 44 años para que la producción se duplicara. El mayor
desarrollo se había dado en la agricultura para industrializar: lino, girasol,
arroz, etc. En cuanto a la ganadería se había estancado la producción de ganado
para carne, había crecido muy poco la producción de lana y el mayor crecimiento
correspondía a la lechería. Desde hacía varias decenas de años el ganado vacuno
estaba en alrededor de 8 millones de cabezas.
Cada vez era más evidente el atraso tecnológico y la mala
distribución de las tierras. En Uruguay una res necesitaba entre 4 y 5 años
para estar apta para faenar y la tasa de reproducción anual era de 56% (72% era
en Argentina y 85% en Australia). Para obtener una tonelada de carne en el
frigorífico, se necesitaba mantener en pastoreo 26 vacunos, mientras en
Argentina bastaba con 17 animales. En cuanto a la tenencia de la tierra se
mantenían el latifundio y el minifundio.
Los problemas de la industria. La reforma cambiaria de 1959 le había
quitado a la industria parte de la protección que recibía del estado. En 1963
la industria producía la mitad de lo que le permitía su capacidad. Había bajado
la producción y por lo tanto también habían bajado las oportunidades de empleo.
A haber menos empleo había menos consumo y como la industria producía para el
mercado interno, descendía el consumo y en consecuencia seguía bajando la
producción.
Las industrias dinámicas, que se habían desarrollado en base
al proteccionismo del estado durante el neobatllismo, fueron las que tuvieron
más problemas, especialmente las industrias del caucho, la metalúrgica y las de
fabricación de equipos eléctricos.
En los años 60 se observan las siguientes características de
la industria uruguaya:
a) en las industrias tradicionales predominaban establecimientos
grandes con gran concentración de trabajadores, mientras en las industrias
dinámicas predominaban los establecimientos medianos (menos de 100
trabajadores) o pequeños (menos de 20 trabajadores).
b) escasa importancia de la industria nacional en las
exportaciones, con la excepción de la industria de la carne y de la lana.
c) mantenimiento de técnicas tradicionales y bajos niveles
de eficiencia de las instalaciones, lo que reducía la calidad de los productos
y su competitividad.
El desarrollo de los bancos y las actividades
especulativas. A partir de la reforma
cambiaria impulsada por el ministro Azzini durante le primer colegiado blanco,
se multiplicó la cantidad de bancos instalados en Uruguay. En 1963 había 63
bancos privados con cerca de 500 sucursales en todo el país. Esta cifra era
desproporcionada teniendo en cuenta la población que tenía el Uruguay.
Promedialmente había un banco cada 4.500 habitantes, mientras en Argentina
había uno cada 14.000 habitantes. Además se instalaban otro tipo de negocios
financieros conocidos como “casas bancarias”, cuyo funcionamiento no estaba
regulado por la ley y por lo tanto carecían de control.
Gran parte de las actividades realizadas por los bancos
privados y las casas bancarias giraban en torno a la especulación:
a) especulaban con la compra y venta de moneda extranjera.
b) intermediaban en la especulación de otros, otorgando
créditos a los estancieros mientras estos retenían sus productos y no los
exportaban presionando al gobierno para que devaluara la moneda nacional. Los
grandes productores almacenaban la lana en los galpones y obtenían el préstamo
para continuar sus actividades y el gobierno que necesitaba que se hicieran las
exportaciones para que ingresara moneda extranjera que se volcaba al pago de las
importaciones, debía ceder devaluando el peso uruguayo. De esta manera los
estancieros exportadores obtenían mayor cantidad de pesos uruguayos por los
dólares que recibían de su exportación. La devaluación también le servía a los
bancos que especulaban con la compra y venta de moneda extranjera.
c) eran el vehículo a través del cual se producía la fuga de
capitales, es decir la salida del país para invertir en otros países de dinero
obtenido en la producción dentro del Uruguay. Ese dinero no se reinvertía
dentro del país (por ejemplo mejorando la tecnología o pagando mejores salarios
a la meno de obra calificada) sino que se enviaba a través de los bancos hacia
el exterior, generalmente a depositar en lugares donde se pagaba mayor interés
por los depósitos.
Las actividades especulativas sin freno en medio del
estancamiento del país provocaron una crisis bancaria. En abril de 1965 uno de
los bancos privados más importantes, el Banco Transatlántico, no pudo hacer
frente a sus compromisos y quebró. El temor de que se produjera una corrida de
los depositantes para retirar sus depósitos en otros bancos (porque a la caída
del Banco Transatlántico podía seguirla la caída de otros) llevó al estado a
intervenir varios bancos y establecer que el Banco República sería garantía de
los depósitos hechos en los bancos privados. Los bancos permanecieron cerrados
durante dos semanas para evitar los retiros de depósitos. También se
establecieron mayores controles sobre las operaciones de los bancos. El
resultado fue que disminuyó la cantidad de bancos, pero no la especulación que
se concentró en menos manos y sobretodo en casas bancarias extranjeras con
filiales en Uruguay que se vieron menos afectadas por la crisis bancaria.
Problemas sociales.
Mientras los precios subían (88% en 1965) los salarios bajaban. Tomando
como base 100 en el año 1957, el salario real bajó a 80 en 1966. Mientras
algunos sectores privilegiados aumentaron sus ingresos en forma permanente,
otros, como las clases medias y bajas, que tenían ingresos fijos (salarios),
sufrieron el impacto de la inflación. Comenzó a difundirse el trabajo
“informal” al margen de la legalidad, la subocupación y el doble empleo para
poder complementar los salarios bajos. En los alrededores de Montevideo se
empezaron a ver asentamientos precarios, “los cantegriles”, donde proliferaba
la miseria que era engrosada por la permanente migración del interior hacia la
capital buscando mejores condiciones de vida.
El “éxodo rural”, traslado de población hacia las ciudades,
y en el caso de Uruguay especialmente hacia Montevideo, se mantuvo y acentuó en
esos años. En 1950 la población rural era el 20% de la población total del
país. En 1960 había descendido al 15% y diez años después, en 1970 bajó al 11%.
La organización sindical había progresado tanto entre los
obreros industriales como entre los “cuellos blancos” o sea los trabajadores de
oficinas, como bancarios, funcionarios públicos, etc. A fines de la década del
50 se reinició el diálogo entre las diversas organizaciones sindicales tratando
de formar una central única que reuniera a todos los sindicatos para lograr
mayor fuerza en sus reivindicaciones. Esta central única se concretó en 1964
con la formación de la Convención Nacional de Trabajadores (CNT).
En el interior y en las zonas rurales la sindicalización de
los trabajadores era difícil y existía una fuerte represión realizada por los
sectores patronales. Quines intentaban formar sindicatos eran despedidos y
circulaban “listas negras” con nombres de sindicalistas que no eran tomados
para ningún empleo. A pesar de esto se hicieron esfuerzos para lograr la
organización en aquellos lugares donde se concentraban cantidades considerables
de trabajadores. Un ejemplo es la creación de la UTAA, Unión de Trabajadores
Azucareros de Artigas, integrada por los cañeros que trabajaban en la
recolección de caña de azúcar en el norte del país. La UTAA organizó varias
“marchas de cañeros” hacia la ciudad de Montevideo para dar a conocer sus malas
condiciones de vida.
También los estudiantes se movilizaban a través de la FEUU,
Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay, reclamando no sólo por
todo aquello que los afectaba como estudiantes sino por transformaciones
económicas y sociales. Llevaron acciones conjuntas con los sindicatos de trabajadores
poniendo en práctica la consigna “obreros y estudiantes unidos y adelante”.
LA REFORMA CONSTITUCIONAL Y LAS ELECCIONES DE 1966
Los sectores políticos predominantes, al no hallar solución
a la crisis, culparon a la constitución de los males del país y se plantearon
su reforma. La población, que había recibido con frialdad la reforma anterior,
la del año 1952, no sentía atracción por el sistema colegiado y lo veía como un
organismo irresoluto, donde se discutía mucho y se resolvía poco. Por lo tanto
desde diversos sectores políticos se impulsó la reforma de la constitución.
En las elecciones de noviembre de 1966 se presentaron cuatro
proyectos de reforma, conocidos por el color de la papeleta con los que se
votaba:
- la reforma amarilla iniciada por algunos sindicatos y
apoyada por el Partido Comunista que proponía volver al Poder Ejecutivo
unipersonal, eligiendose el presidente en hojas separadas a las de diputados y
senadores, y eliminaba las medidas prontas de seguridad para quitarle poder al
presidente.
- la reforma gris inicialmente presentada por el Partido
Nacional y que proponía volver al Poder Ejecutivo unipersonal aumentando los
poderes del presidente y limitando algunos de los derechos individuales.
-la reforma rosada presentada inicialmente por el Partido
Colorado, también proponía volver al ejecutivo unipersonal y aumentaba los
poderes del presidente, pero fue dejada de lado al lograrse un acuerdo entre
sectores colorados y blancos que dio origen al cuarto proyecto de reforma:
- la reforma naranja que fue que obtuvo el apoyo de la
mayoría de los votantes (el 75% de quienes votaron). La reforma establecía
significativos cambios en el Poder Ejecutivo: se eliminó el Consejo de Gobierno
y se volvió al sistema unipersonal, o sea un Presidente, que sería electo cada
5 años y no podía ser reelecto. Acompañaban al presidente en su actuación un
ministro, varios de ellos o el Consejo de Ministros.
La nueva constitución amplió las potestades del Poder
Ejecutivo. Le dio la iniciativa exclusiva para presentar leyes referidas al
orden económico y financiero del país (por ejemplo para aumentar el número de
empleos públicos, aumentar los gastos del estado), la posibilidad de vetar
leyes aprobadas por la Asamblea General (veto que ésta podía levantar pero con
3/5 de legisladores). Además el presidente podía enviar proyectos de ley de
“urgente consideración” a la Asamblea y ésta tenía un plazo perentorio para
rechazarlos, sino quedaban automáticamente aprobados. También incrementó el
control del poder Ejecutivo sobre los entes autónomos.
El mismo día que se plebiscitó la reforma constitucional se
celebraron las elecciones para elegir presidente. Continuaba acrecentandose la
división la fragmentación interna de los partidos tradicionales: los colorados
presentaron cinco candidaturas a la presidencia y los blancos tres. Bajo el
mismo lema, blanco o colorado, se presentaban tendencias muy distintas y hasta
contradictorias.
En el Partido Colorado el sublema Unión Colorada y Batllista
(ex-lista 14), llevaba como candidato a la presidencia a Óscar Gestido, general
retirado que había logrado el respaldo de la opinión pública por su buena
administración como director de PLUNA y de AFE. Por su parte la lista 15
postulaba a Jorge Batlle quien tenía una propuesta económica liberal alejada
del tradicional batllismo y de la propuesta original del quincismo fundado por
su padre Luis Batlle Berres. La lista 99 postulaba a Zelmar Michelini quien se
mostraba partidario de la planificación estatal y aplicar políticas de mayor justicia
social. Había otras dos candidaturas coloradas que eran partidarias de mantener
el sistema colegiado del Poder Ejecutivo: Amílcar Vasconcellos y Justino
Jiménez de Aréchaga.
En el Partido Nacional se presentaban como candidatos a la
presidencia: Martín Etchegoyen por una alianza de ex-ubedistas, herreristas y
ruralistas; Alberto Gallinal por el Movimiento Nacional de Rocha y Divisa
Blanca; Alberto Heber por el herrerismo.
En los partidos de izquierda también se observó la
fragmentación y el Partido Socialista concurrió a las elecciones con dos
tendencias: una moderada encabezada por Emilio Frugoni y otra más radical que
proponía como presidente a José Pedro Cardozo. Como en el año 1962 se presentó
una coalición de grupos encabezados por el Partido Comunista bajo el lema
FIDEL.
Los sectores cristianos también fueron divididos: un sector
más cercano a la izquierda (el Partido Demócrata Cristiano) y otro conservador
(el Movimiento Social Cristiano).
Las elecciones del 27 de noviembre de 1966 dieron ganador a
Óscar Gestido, interpretandose este hecho como la búsqueda de una autoridad
fuerte ( por la formación militar del candidato) y una administración seria
(por sus antecedentes en la administración de PLUNA y AFE).
Gestido designó un consejo de ministros que mostraba la
ambiguedad de la política a seguir; había un desarrollista como Luis Faroppa en
la Oficina de Planeamiento y un liberal como Carlos Vegh Garzón en el
Ministerio de Economía. El aumento de la inflación provocó movilizaciones
populares y la respuesta de Gestido fue implantar las medidas prontas de
seguridad, lo que significaba suspender los derechos individuales. Esto provocó
la renuncia de una parte de los ministros. El 23 de octubre Gestido anunció
modificaciones importantes en la economía: se designó ministro a Cesar Charlone
(había sido ministro de Gabriel Terra) y se decretó una fuerte devaluación del
peso. Enseguida llegó al país una misión del Fondo Monetario Internacional.
Parecía que Gestido iba a incluir a Uruguay en la política económica
fondomonetarista.
Pero no tuvo tiempo de ver su obra porque el 6 de diciembre
de 1967 falleció, cuando apenas hacía seis meses que había asumido la
presidencia.
LA PRESIDENCIA DE PACHECO ARECO
Al morir el presidente asumió el gobierno el vicepresidente
Jorge Pacheco Areco. Este no tenía muchos antecedentes políticos aunque
pertenecía a una vieja familia montevideana y entre sus familiares antecesores
hubo figuras que habían ocupado importantes cargos públicos. Había estudiado
Derecho abandonado la carrera y había practicado boxeo (por eso en muchas
caricaturas aparece representado con guantes de box, haciendo alusión además al
uso de la fuerza). En 1962 había sido electo diputado.
A la semana de asumir la presidencia Pacheco tomó medidas
que adelantaba como sería su gobierno: disolvió al Partido Socialista, a la
Federación Anarquista y a otros movimientos izquierdistas menores y suspendió
la publicación de los periódicos “El Sol” y “Epoca” acusándolos de estar
vinculados a la acción del movimiento guerrillero.
Otro paso importante fue el cambio del consejo de ministros
en mayo de 1868, con la intención de reforzar la tendencia liberal y
fondomonetarista. Se mantuvo a Charlone en Economía y se incorporaron figuras
vinculadas a los medios empresariales como Jorge Peirano Facio, Carlos Frick
Davies y José Serrato. Se aumentaba así la presencia de representantes de los
sectores económicos dominantes, especialmente de la banca, capaces de tomar
medidas antipopulares sin tener que rendir cuentas al electorado; al no ser
políticos “de profesión” no dependían de las elecciones y no tenían que pagar
“costos políticos”.
En junio se implantaron medidas prontas de seguridad con
motivo de una huelga de empleados bancarios. Poco después Pacheco decretó la
congelación de precios y salarios, anulando el esperado ajuste salarial que se
esperaba para el día 1 de julio. En los primeros seis meses del año se había
dado un gran aumento de precios que no había sido acompañada por el aumento de
salarios, por lo que el congelamiento significaba una reducción salarial. Las
medidas de seguridad eran para impedir las protestas ante esa rebaja. La
congelación de los salarios coincidía con la postura del FMI de que la
inflación era producto de una demanda excesiva provocada por el aumento de
sueldos. Había que reducir las posibilidades de comprar para detener la suba de
los precios. Para controlar los precios, también fijados por el gobierno se
creó la Comisión de Productividad Precios e Ingresos (COPRIN). Uno de los
resultados del control de precios fue que muchos productos desaparecieron de la
venta al público provocando escases. Esos mismo productos se vendían
clandestinamente a un precio superior (mercado negro)
¿Con qué poyo contaba Pacheco? En el Partido Colorado lo
apoyaban su sector, la Unión Colorada y Batllista, y Unidad y Reforma (lista
15) sector que era liderado por Jorge Batlle, hijo de Batlle Berres. No lo
apoyaban los sectores dirigidos por Zelmar Michelini (lista 99) y Amílcar
Vasconcellos. Pacheco busco ampliar su apoyo en el parlamento con sectores del
Partido Nacional, logrando la alianza del sector más conservador del herrerismo
dirigido por Martín Etchegoyen.
Pacheco contaba también con el apoyo de los sectores
empresariales que veían en el uso de la mano dura la posibilidad de frenar los
reclamos de los gremios de trabajadores. Como forma de apoyar al gobierno
abandonaron sus actividades especulativas para mejorar la economía y hacer de
Pacheco un presidente que contara con el apoyo de la clase media que reclamaba
estabilidad.
Además Pacheco buscó el apoyo de la población motivando el
nacionalismo, planteando que estaba en juego la supervivencia del Uruguay ante
un enemigo externo. Se presentaba a si mismo como “el defensor de las
libertades amenazadas” y como el gobernante que está “solo con su pueblo”. De
esta manera mostraba una imagen de conductor líder que no es político, imagen
que podía ser útil en una sociedad que empezaba a mirar con desconfianza y
recelo a “los políticos”.
Las medidas de Pacheco fueron volviéndose cada vez más
autoritarias y contrarias a las libertades. Desde la oposición se comenzó a
hablar del “pachecato”, insinuándose que el presidente gobernaba al margen de
la constitución.
Entre esas medidas autoritarias se encuentran:
1) El uso permanente de las medidas prontas de seguridad que
en la Constitución estaban previstas sólo para casos excepcionales (entre 1968
y 1971 se aplicaron en todo el período salvo durante tres meses).
2) Violación de los derechos humanos, uso de malos tratos y
torturas según lo comprobó el Senado en un informe de 1969.
3) Limitación de la libertad de prensa: se prohibía informar
de paros, huelgas y acciones de la guerrilla, y se clausuraron varias
publicaciones.
4) Militarización de los funcionarios públicos (y también
los privados en el caso de los bancos) para obligarlos a trabajar e impedir que
hicieran huelga.
5) La intervención de organismos públicos desconociendo su
autonomía. El presidente dispuso la intervención del Consejo de Secundaria y de
la Universidad del Trabajo, de UTE y de AFE.
6) El uso de la fuerza policial para impedir cualquier
manifestación de protesta contra el gobierno. Se fue haciendo normal que las
movilizaciones sociales fueran reprimidas con cachiporras, lanza-aguas, gases y
finalmente con armas de fuego. La violencia se fue transformando en algo
cotidiano y a medida que se hacía más común, tanto la del gobierno como la de
la guerrilla, la población comenzó a mostrarse indiferente.
El 14 de agosto de 1968 murió el estudiante Liber Arce luego
de ser baleado por la policía en una manifestación. En setiembre murieron dos
estudiantes más: Susana Pintos y Hugo de los Santos, mientras hacían una
“pintada”. En enero de 1969 fue muerto el obrero municipal Arturo Recalde y en
julio y setiembre de 1971 fueron muertos dos estudiantes más: Heber Nieto y
Julio Spósito.
¿Qué actitud tomó el Poder Legislativo ante estos desbordes
del Ejecutivo? El Parlamento estaba ante el dilema de reprimir la violencia de
la guerrilla sin darle pie al presidente para reprimir en general. Los
legisladores pertenecientes a los sectotres que apoyaban a Pacheco consideraban
que si se limitaba el accionar del Poder Ejecutivo se estaba favoreciendo a la
guerrilla y preferían el autoritarismo del presidente. Los sectores de la
oposición se mostraban vacilantes, sobretodo del Partido Nacional. La
izquierda, que tenía pocos representantes en el legislativo, intentó detener el
autoritarismo del gobierno creando una Comisión de Defensa de las Libertades.
Ante la inercia de los partidos políticos y el aumento del
autoritarismo del Poder Ejecutivo, se fue desarrollando, sobretodo en los
jóvenes, la idea de que la fuerza podía ser un instrumento válido para hacer
los cambios. Y a la violencia de un lado se le contestaba con la violencia de
otro lado.
EJERCICIOS
1.
EXPLIQUE
EN UNA SINTESIS SIGNIFICATIVA LOS PROBLEMAS ECONOMICOS DEL URUGUAY EN LA
DECADA DEL 60
2.
REALICE UN TEXTO EXPLICANDO LAS DIFERENCIAS DE
LAS DISTINTAS REFORMAS CONSTITUCIONALES
3.
PORQUE EL GOBIERNO DE PACHECO PUEDE CONSIDERARSE
COMO EL INICIO DEL AUTORITARISMO DESARROLLE POSIBLES ARGUMENTOS